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CAPITANALATRISTE.COM - 10/9/2007
Punto de Lectura crea la Biblioteca Arturo Pérez-Reverte en bolsillo. La
Biblioteca comienza, este mes de septiembre, con seis de sus obras, y
se irá ampliando con sucesivos títulos del autor.
Cabo Trafalgar: Extra. Esta edición incluye una entrevista al autor
21 de octubre de 1805, batalla de Trafalgar. Arturo Pérez-Reverte
ofrece su particular visión del combate naval entre la escuadra
hispano-francesa y la británica, mandada por el almirante Nelson, en las
aguas españolas del cabo Trafalgar. La combinación de rigor histórico y
acción espectacular y el lenguaje insólito, arriesgado y fascinante,
convierten a esta novela en un clásico moderno de la literatura naval.
Una apasionante pieza clave para comprender la trágica jornada que
cambió la historia de Europa y del mundo. El lector tendrá la sensación
de haber estado allí.
La Reina del Sur: Extra. Artículo "La trastienda de la Reina
del Sur: a la caza del narco" de Arturo-Pérez Reverte
«Sonó el teléfono y supo que la iban a matar. Lo supo con tanta
certeza que se quedó inmóvil, la cuchilla en alto, el cabello pegado a
la cara entre el vapor del agua caliente que goteaba en los azulejos.
Bip-bip. Se quedó muy quieta, conteniendo el aliento como si la
inmovilidad o el silencio pudieran cambiar el curso de lo que ya había
ocurrido. Bip-bip. Estaba en la bañera, depilándose la pierna derecha,
el agua jabonosa por la cintura, y su piel desnuda se erizó igual que si
acabara de reventar el grifo de agua fría. Bip-bip. En el estéreo del
dormitorio, los Tigres del Norte cantaban historias de Camelia la
Tejana. La traición y el contrabando, decían, son cosas incompartidas.»
El club Dumas
¿Puede un libro ser investigado policialmente como si de un crimen se
tratara? Lucas Corso, mercenario de la bibliofilia, cazador de libros
por cuenta ajena, se enfrenta a esa pregunta cuando recibe un doble
encargo de sus clientes: autentificar un manuscrito de Los tres
mosqueteros y descifrar el enigma de un extraño libro, quemado en 1667
con el hombre que lo imprimió. La peligrosa indagación le llevará de los
archivos del Santo Oficio a los libros condenados, de las polvorientas
librerías de viejo a las más selectas bibliotecas de los coleccionistas
internacionales.
La sombra del águila
Durante la campaña de Rusia de 1812, en un combate adverso para las
tropas napoleónicas, un batallón de antiguos prisioneros españoles,
enrolados a la fuerza en el ejército francés, intenta desertar,
pasándose a los rusos. El emperador interpreta este acto del batallón
como una acción heroica y manda en su auxilio a una carga de
caballería... A partir de este hecho real, Arturo Pérez-Reverte desvela,
con un sentido del humor especial y un tono entre divertido y trágico,
una descarnada y mordaz visión de la guerra, el heroísmo anónimo, el
patriotismo, en definitiva, de la condición humana.
Un asunto de honor: Extra. Esta edición incluye el artículo de
Arturo Pérez Reverte: Cómo "Un asunto de honor" se cambió en Cachito
«Era la más linda Cenicienta que vi nunca. Tenía dieciséis años, un
libro de piratas bajo la almohada y, como en los cuentos, una
hermanastra mala que había vendido su virginidad al portugués Almeida,
quien a su vez pretendía revendérsela a don Máximo Larreta, propietario
de Construcciones Larreta y de la funeraria Hasta Luego...»
Relato de carretera, road movie a la española, Un asunto de honor es
un cuento moderno de malos y buenos a ritmo de rumba. Todos los
personajes se mueven por una cuestión de honor: María, la niña virgen
que quiere conocer el mar y cambiar su destino; Manolo, el camionero
perdedor a la vez que tierno, y el malvado portugués Almeida, que no
puede dejar de cumplir una promesa. Este relato se convirtió en la
película Cachito, dirigida por el director Enrique Urbizu.
No me cogeréis vivo (Artículos 2001-2005): Extra. Entrevista
realizada a Arturo Pérez- Reverte
«En poco más de un folio, y con este panorama, uno pelea y apenas
tiene tiempo de mirar a cuántos se la endiña. Sigue adelante, y que el
diablo reconozca a los suyos. La justificación es que nadie me obliga,
ni vivo de esto. Que podría firmar un libro cada dos años y observar la
vida desde el escaparate de una librería. Pero ya ven. Unos domingos me
divierto horrores, otros me desahogo, y otros digo en voz alta, o lo
intento, lo que algunos no tienen medios para decir.»